R-32, presente y futuro de la climatización

Iván Martín, responsable de las áreas de Legal y Medioambiente de Daikin AC Spain

En los últimos años hemos asistido a una profunda revolución en el sector de los refrigerantes  por sus efectos en la atmósfera y en la capa de ozono. El Protocolo de Montreal marcó en 1989 un antes y un después en esta materia y sentó las bases para eliminar aquellas sustancias que iban mermando progresivamente nuestra capa de ozono, motivo por el que se acordó la retirada gradual de los clorofluorocarburos (CFC) y los hidrocarburos (HCFC). Posteriormente, con el fin de reducir las emisiones de, entre otros, los hidrofluorocarbonos (HFC), en 1997 se adoptó el protocolo de Kioto.

Estos acuerdos son los grandes precursores de los cambios legislativos que se han producido en Europa en esta materia. El último ejemplo es la  revisión de la normativa europea F-Gas, cuyo objetivo principal es la reducción del uso de gases fluorados de efecto invernadero (GEI) en un 79% de cara al año 2030. A nivel nacional un claro ejemplo es el Impuesto sobre los gases fluorados (artículo 5 de la Ley 16/2013), en vigor desde el 1 de enero de 2014, un tributo indirecto que grava el consumo de estos gases.

Como resultado, hoy muchos profesionales observan con dudas e incertidumbre cuál será el futuro próximo de los gases refrigerantes y cuáles serán los que finalmente ganen la batalla situándose como la solución más adecuada para los equipos de climatización doméstica, comercial e industrial, desde el punto de vista legal, medioambiental y de eficiencia energética.

A la hora de disipar dudas y señalar la opción correcta, los fabricantes de equipos de climatización juegan un papel clave. Ellos son los primeros que se han visto obligados a adaptarse a los cambios del mercado y buscar alternativas, desarrollando gases de última generación que proporcionen un mayor rendimiento y eficiencia y que se adaptan a los nuevos requisitos legislativos: 1) potencial de calentamiento atmosférico (PCA) menor y 2) nulo potencial de agotamiento de la capa de ozono (PAO).

Así es como Daikin se ha convertido en la primera compañía del mundo en lanzar bombas de calor y unidades de aire acondicionado con refrigerante R-32, un refrigerante que presenta interesantes ventajas desde un punto de vista legal, medioambiental y de eficiencia energética, en comparación con otros muy extendidos como el R-410A o el R-134, que no dañan la capa de ozono, pero cuyo PCA es mayor.

Daikin ha sido el primer fabricante en utilizarlo como componente único y no como parte de una mezcla, dado su bajo PCA, tan solo 675, y sus excelentes características termodinámicas, que permiten alcanzar mejores rendimientos con una carga inferior, reduciendo así hasta en un 75% el impacto medioambiental de las unidades que utilizan R-32 si las comparamos con las de R-410.

De esta forma contribuimos a alcanzar el ambicioso objetivo de reducción de las cantidades de gases fluorados que la Unión Europea ha impuesto a través del Reglamento 517/2014 y nos adelantamos a la prohibición de utilizar gases refrigerantes con un PCA superior a 750, a partir del año 2025, en unidades tipo Split, con una carga inferior a 3 kg, con el consiguiente beneficio que este adelanto conlleva para el medioambiente, porque se reduce el impacto medioambiental de nuestros productos, y para los consumidores, que pueden acceder a los últimos avances tecnológicos, reduciendo de forma importante su consumo energético.

¿Qué es el R-32?
Su nombre químico es diflourometano. No es un refrigerante nuevo, ya que llevamos años utilizándolo como componente de la mezcla R-410A (50% R-32 y 50% R-125). En esta mezcla se utiliza como componente base por sus excelentes propiedades termodinámicas y el R125 por su función de “bombero”, lo que disminuye la inflamabilidad del R410A.

Pero en Daikin nos dimos cuenta del verdadero potencial del R-32 y fuimos la primera compañía en apostar y utilizar el R-32 como componente único, en lugar de utilizarlo como parte de una mezcla, como se utilizaba hasta ahora.

¿Qué ventajas presenta?

1. Máximo respeto por el medio ambiente: El potencial de calentamiento atmosférico (PCA) del R-32 es 675, un número que expresa el impacto potencial que un determinado refrigerante tendría sobre el calentamiento global en caso de fuga a la atmósfera. Se trata de un valor relativo que compara el impacto de 1kg de refrigerante con 1 kg de CO2 durante un periodo de 100 años. Este potencial de calentamiento atmosférico es tres veces inferior al del R-410A (PCA=2088).
Además, tiene un potencial de destrucción de ozono (ODP) nulo, lo que significa que no tiene impacto dañino en la capa de ozono estratosférica.

2. Alta seguridad. El R-32 pertenece a la nueva categoría de refrigerantes de baja inflamabilidad, clase 2L, dado que su límite inferior de inflamabilidad es alto, 14%, y su velocidad de combustión es muy reducida, 6,7 cm/s. Esto conlleva que las chispas que generan los relés o interruptores de los aparatos domésticos, así como la electricidad estática común no tienen suficiente energía para prender el R-32. Incluso si hubiera una fuga en una habitación de todo el refrigerante de una unidad doméstica, el límite inferior de inflamabilidad no se alcanzaría, por lo que no existiría ningún riesgo para las personas.

3. Facilita la labor a profesionales e instaladores: Trabajar con R-32 es muy similar a hacerlo con R-410A. Las presiones de funcionamiento del R-32 (4,29 MPa) y el R-410A (4,15 MPa) son similares.

Sin embargo, en cuanto a los requisitos de carga, se puede decir que el R-32 es incluso más fácil de manipular, puesto que puede cargarse tanto en estado gaseoso como líquido, algo que no es posible con el R-410A, que siempre debe añadirse líquido.

En cuanto a las necesidades técnicas, existen muchas herramientas que son duales para ambos refrigerantes o que solamente requieren una pequeña calibración como el puente de manómetro, la llave dinamométrica, la herramienta de abocardado, el doblador de tubos, la bomba de vacío…En cualquier caso, como fabricantes, siempre recomendamos seguir las instrucciones y recomendaciones de los proveedores de estas herramientas.

En resumen
Poder usar el R-32 en estado puro en unidades de aire acondicionado sólo tiene ventajas.
Usarlo puro significa que no tenemos deslizamiento y en caso de fuga la composición no varía como nos sucede con el R-407 o el R-410, ya que siempre tendremos un 100% de R32.
Desde el punto de vista medioambiental, un componente único siempre es mucho más fácil de recuperar y reciclar que una mezcla.
Desde el punto de vista del manejo del instalador, todo son ventajas, ya que pueden cargarlo tanto en estado líquido como gaseoso.
Además, el R32, como consecuencia del impuesto sobre gases fluorados, es también un refrigerante más barato, por lo que pagaremos menos cuando haya que realizar recargas en las unidades que utilizan este refrigerante, al tener el R-32 un potencial de calentamiento atmosférico 3 veces menor que el R-410A.

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