La Fundación Renovables considera que, pese a las evidentes mejoras de los textos propuestos por la Comisión en el llamado paquete de invierno (directiva de renovables, de eficiencia energética y de Gobernanza de clima y energía), lo aprobado por el Parlamento Europeo el pasado miércoles resulta claramente insuficiente para la descarbonización de la energía que requiere la lucha contra el cambio climático y que la Unión Europea venía haciendo suya en documentos como la Hoja de Ruta 2050. Consideramos que el texto final que resulte de la negociación que ahora se abre entre Parlamento, Consejo y Comisión supondrá en cualquier caso un freno y no el decidido impulso que exige esta tarea plasmada en el Acuerdo de París.

Si el objetivo inicial propuesto por la Comisión Europea en 2014 (hecho suyo por el Consejo) de un 27% de renovables para 2030 podía calificarse de ridículo y disparatado, el 35% aprobado ahora por una amplia mayoría del Parlamento (gracias al loable esfuerzo del ponente José Blanco) debe considerarse como un escenario tendencial si tenemos en cuenta el impresionante descenso del coste de las tecnologías renovables y que seguro se alcanzará solo por la dinámica del mercado. La falta de ambición se percibe clamorosamente en la ausencia de objetivos vinculantes para cada uno de los estados, carencia que pone evidentemente en riesgo la consecución del objetivo conjunto. Algo similar cabe señalar del objetivo de mejora de la eficiencia energética que se queda en un 35% aunque se había barajado la posibilidad de llegar a un 40%.

La falta de ambición se percibe clamorosamente en la ausencia de objetivos vinculantes para cada uno de los estados, carencia que pone evidentemente en riesgo la consecución del objetivo conjunto

Lo que la Fundación Renovables reclama de los dirigentes europeos es poner los mecanismos necesarios para acelerar la transformación de nuestro modelo energético dando prioridad a la eficiencia y las renovables para reducir de forma drástica las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta labor requiere hacer desde ahora, cuando ya estamos percibiendo día a día los efectos del calentamiento global, el mayor esfuerzo posible en esa dinámica de cambio y no confiar en que los objetivos fijados para 2050 puedan conseguirse con un acelerón final en la década previa. Esta es la razón por la que en nuestras propuestas de política energética, “La energía como vector de cambio para una nueva economía, una nueva sociedad”, la Fundación reclamaba un objetivo del 50% que considera lo más realista para poder contribuir desde Europa a lograr que la temperatura media del planeta no aumente más allá del 1,5 grados a mitad de siglo.

Como aspecto positivo cabe destacar que el Parlamento Europeo ha puesto un límite a la utilización de los biocombustibles de primera generación como el aceite de palma con el que se pretendía forzar el cumplimiento de los objetivos renovables con un recurso que claramente no es sostenible.

Como aspecto positivo cabe destacar que el Parlamento Europeo ha puesto un límite a la utilización de los biocombustibles de primera generación como el aceite de palma con el que se pretendía forzar el cumplimiento de los objetivos renovables con un recurso que claramente no es sostenible

También en esta línea debemos de hacer mención a la aprobación explícita, pese a la postura defendida por el gobierno español, de mecanismos que dificulten disposiciones retroactivas contra las inversiones realizadas por los ciudadanos en el ámbito renovable, como requisito imprescindible para dar certidumbre a las medidas de apoyo que los gobiernos vayan tomando, evitando situaciones retroactivas tan insólitas como dañinas, tales como las vividas en España en los últimos años.
La soledad del Partido Popular

Por último, la Fundación Renovables lamenta que los eurodiputados del PP votaran en contra de lo que votó el grupo popular europeo. Su soledad y aislamiento en estas votaciones son reflejo de las disparatadas tesis que el Ministro de Energía, Álvaro Nadal, está imponiendo en el Gobierno pese al discurso del Ministerio de Medio Ambiente que reconoce la necesidad de actuar contra el Cambio Climático. Es inconcebible como España, a pesar de ser entre los grandes el país de la UE con mayor dependencia energética, sigue apostando por mantener el estatus del gas, el carbón y petróleo en una apuesta que va contra el sentido común.

En cuanto el autoconsumo, que recibe un claro espaldarazo con la directiva de renovables cabe felicitarse de que los europarlamentarios hayan aprobado mayoritariamente los cambios introducidos por la comisión parlamentaria para asegurar que los consumidores que producen electricidad pueden consumirla, así como instalar sistemas de almacenamiento, “sin tener que pagar impuestos o tasas por ello“. El despropósito que supone el “impuesto al sol” en nuestro ordenamiento queda explícitamente desautorizado por los parlamentarios y parece difícil que el Consejo haga suya la defensa numantina que de esta aberración hace el ministro de Energía, Álvaro Nadal, quien hace pocas semanas ha presentado como respaldo del Consejo de Ministros de la Energía lo que fue solo un silencio a su defensa.

Publicado en Energías Renovables

La Fundación Renovables considera que, pese a las evidentes mejoras de los textos propuestos por la Comisión en el llamado paquete de invierno (directiva de renovables, de eficiencia energética y de Gobernanza de clima y energía), lo aprobado por el Parlamento Europeo el pasado miércoles resulta claramente insuficiente para la descarbonización de la energía que requiere la lucha contra el cambio climático y que la Unión Europea venía haciendo suya en documentos como la Hoja de Ruta 2050. Consideramos que el texto final que resulte de la negociación que ahora se abre entre Parlamento, Consejo y Comisión supondrá en cualquier caso un freno y no el decidido impulso que exige esta tarea plasmada en el Acuerdo de París.

Si el objetivo inicial propuesto por la Comisión Europea en 2014 (hecho suyo por el Consejo) de un 27% de renovables para 2030 podía calificarse de ridículo y disparatado, el 35% aprobado ahora por una amplia mayoría del Parlamento (gracias al loable esfuerzo del ponente José Blanco) debe considerarse como un escenario tendencial si tenemos en cuenta el impresionante descenso del coste de las tecnologías renovables y que seguro se alcanzará solo por la dinámica del mercado. La falta de ambición se percibe clamorosamente en la ausencia de objetivos vinculantes para cada uno de los estados, carencia que pone evidentemente en riesgo la consecución del objetivo conjunto. Algo similar cabe señalar del objetivo de mejora de la eficiencia energética que se queda en un 35% aunque se había barajado la posibilidad de llegar a un 40%.

Lo que la Fundación Renovables reclama de los dirigentes europeos es poner los mecanismos necesarios para acelerar la transformación de nuestro modelo energético dando prioridad a la eficiencia y las renovables para reducir de forma drástica las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta labor requiere hacer desde ahora, cuando ya estamos percibiendo día a día los efectos del calentamiento global, el mayor esfuerzo posible en esa dinámica de cambio y no confiar en que los objetivos fijados para 2050 puedan conseguirse con un acelerón final en la década previa. Esta es la razón por la que en nuestras propuestas de política energética, “La energía como vector de cambio para una nueva economía, una nueva sociedad”, la Fundación reclamaba un objetivo del 50% que considera lo más realista para poder contribuir desde Europa a lograr que la temperatura media del planeta no aumente más allá del 1,5 grados a mitad de siglo.

Como aspecto positivo cabe destacar que el Parlamento Europeo ha puesto un límite a la utilización de los biocombustibles de primera generación como el aceite de palma con el que se pretendía forzar el cumplimiento de los objetivos renovables con un recurso que claramente no es sostenible.

También en esta línea debemos de hacer mención a la aprobación explícita, pese a la postura defendida por el gobierno español, de mecanismos que dificulten disposiciones retroactivas contra las inversiones realizadas por los ciudadanos en el ámbito renovable, como requisito imprescindible para dar certidumbre a las medidas de apoyo que los gobiernos vayan tomando, evitando situaciones retroactivas tan insólitas como dañinas, tales como las vividas en España en los últimos años.

Por último, la Fundación Renovables lamenta que los eurodiputados del PP votaran en contra de lo que votó el grupo popular europeo. Su soledad y aislamiento en estas votaciones son reflejo de las disparatadas tesis que el Ministro de Energía, Álvaro Nadal, está imponiendo en el Gobierno pese al discurso del Ministerio de Medio Ambiente que reconoce la necesidad de actuar contra el Cambio Climático. Es inconcebible como España, a pesar de ser entre los grandes el país de la UE con mayor dependencia energética, sigue apostando por mantener el estatus del gas, el carbón y petróleo en una apuesta que va contra el sentido común.

En cuanto el autoconsumo, que recibe un claro espaldarazo con la directiva de renovables cabe felicitarse de que los europarlamentarios hayan aprobado mayoritariamente los cambios introducidos por la comisión parlamentaria para asegurar que los consumidores que producen electricidad pueden consumirla, así como instalar sistemas de almacenamiento, "sin tener que pagar impuestos o tasas por ello". El despropósito que supone el “impuesto al sol” en nuestro ordenamiento queda explícitamente desautorizado por los parlamentarios y parece difícil que el Consejo haga suya la defensa numantina que de esta aberración hace el ministro de Energía, Álvaro Nadal, quien hace pocas semanas ha presentado como respaldo del Consejo de Ministros de la Energía lo que fue solo un silencio a su defensa.

Publicado en Energías Renovables

Los ayuntamientos “tienen la posibilidad y la capacidad de convertirse en los actores principales del cambio de modelo energético”, así lo destacó Fernando Ferrando, Presidente de la Fundación Renovables durante la Jornada Hacia la sostenibilidad energética y el futuro renovable de las ciudades, organizada por la Fundación Renovables y Energy Cities. En el fructífero encuentro, enmarcado dentro del proyecto The Renewables Networking Platform de la Comisión Europea, diferentes expertos en energía y responsables políticos de las ciudades pioneras en el escenario de la transición energética a nivel europeo intercambiaron experiencias y puntos de vista sobre el camino a seguir para alcanzar municipios eficientes, sostenibles y habitables. Un camino que, tal y como señaló Miriam Eisermann, Responsable de Comunicación y Política de Energy Cities, “no ha de centrarse en los obstáculos sino en obtener soluciones disruptivas que han de exigirse a los gobiernos”.

En un contexto de inacción gubernamental, los municipios han de ser necesariamente el elemento de arrastre para la transición energética. Las administraciones locales deben ser conscientes de lo que se puede hacer, y de lo que ya se está haciendo, en el ámbito de la sostenibilidad en los espacios urbanos, pero para ello, tal y como afirmó Juan Ávila Francés, Secretario General de la Federación Española de Municipios y Provincias, “hay que dotarlas de las herramientas necesarias para que puedan ser agentes activos del cambio”.

En esta línea, Stephan Brandligt, Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Delft (Países Bajos), remarcó la importancia de implicar a los ciudadanos en este proceso de transición energética y en los planes de adaptación y mitigación del cambio climático que se pongan en marcha desde los ayuntamientos. En Países Bajos el 80% de los ciudadanos manifiestan su voluntad de ser partícipes de las decisiones que se tomen en su barrio o distrito por lo que las políticas locales “han de ser transparentes y reflejar el interés común”.

Desde Ecodes, Cristina Monge, Directora de Conversaciones, remarcó la necesidad de replantear y repensar el modelo de ciudad para combatir la desigualdad ya que son los colectivos más vulnerables y las personas con menos recursos las que sufren más directamente las consecuencias del actual y contaminante modelo, aunque, añadió, “el telón de fondo acoge a toda la ciudadanía”.

El autoconsumo en las ciudades fue otro de los temas abordado en la jornada. Sara Pizzinato, Responsable de la Campaña de Renovables de Greenpeace España, desgranó un estudio de la ONG que demuestra que “un 30% de los ciudadanos está muy interesado en abandonar su rol de consumidor ciego para involucrarse activamente en la transición energética”. Cristina Castells, Gerente de la Agencia Local de la Energía de Barcelona, explicó el proyecto de comercializadora municipal que la Ciudad Condal pondrá en marcha en julio de 2018 a nivel municipal y en 2019 a nivel ciudadano y que, tal y como aseguró, pretender configurarse como un elemento que ayude al ciudadano a mejorar sus hábitos de consumo.

Las ciudades de Copenhague, Vitoria-Gasteiz y París, compartieron sus experiencias como ciudades pioneras en la implementación de esquemas de movilidad sostenible. Mikkel Larsen, Agregado de Comunicación en la Embajada de Dinamarca en España, explicó la hoja de ruta seguida por la capital danesa para alcanzar el objetivo de ser neutra en carbono en 2025. Por su parte, Roberto González, Jefe del Área de Sensibilización Ambiental del Centro de Estudios Ambientales del Ayuntamiento de Vitoria–Gasteiz, desgranó las iniciativas sobre movilidad emprendidas a nivel local desde que en 2008 la ciudad firmase el Pacto Ciudadano por la Movilidad Sostenible. Si bien Copenhague centra sus políticas de movilidad en fomentar los transportes en bicicleta, las de Vitoria-Gasteiz pasan por la “peatonalización bien entendida”, no como un objetivo sino como una forma de hacer una ciudad más humana. También París ha decidido implantar objetivos ambiciosos que pasan por una reducción del consumo de energía del 50%, una reducción del 80% de su huella de carbono y un 100% de energías renovables y cero emisiones para 2050, tal y como explicaron Yann Françoise, Responsable de la División de Clima-Energía y Economía Circular de la Agencia de Ecología Urbana de París y Julien Dossier, Fundador de Quattrolibri, estrategias bajas en carbono.

Por su parte, Rodolfo López, Jefe del Departamento de Eficiencia Energética del Ayuntamiento de Madrid, anticipó algunos detalles de la Hoja de Ruta para la Sostenibilidad Energética del Ayuntamiento de Madrid en cuya elaboración ha colaborado la Fundación Renovables y con la que el consistorio pretende alcanzar su autosuficiencia energética en 2030.

En cuanto al marco europeo, Florent Marcellesi, Eurodiputado de EQUO, centró su intervención en el Paquete de Invierno de la Comisión Europea. Marcellesi criticó que la Directiva de Renovables no contemple objetivos vinculantes a nivel nacional y que, pese a haber aumentado el objetivo de renovables al 35%, este incluya una desviación del 10%.

Fernando Ferrando, Presidente de la Fundación Renovables, recordó que la energía es un bien básico que no puede entenderse solamente como un negocio y defendió la capacidad de los ayuntamientos para ser elementos clave del cambio de modelo como consumidores, propietarios de activos, prestadores de servicios, promulgadores de normas y agregadores.

Para finalizar, Claire Roumet, Directora Ejecutiva de Energy Cities, recordó que el interés común de todos los ciudadanos debe prevalecer por encima de cualquier interés privado. Son muchas las administraciones locales que cuentan con la capacidad y la ambición para alcanzar un futuro sostenible, por lo que invitó a todos ellas a “formar alianzas” que les permitan vencer los obstáculos y acelerar y catalizar el proceso de transición energética que ya está en marcha.

Publicado en Sostenibilidad

Tras concluir la Cumbre del Clima (COP23) que ha acogido Bonn, la Fundación Renovables lamenta la escasez de avances y considera que no están en concordancia con el margen de actuación, cada vez menor, que tenemos por delante ni con la urgencia con la que el desafío climático exige intervenir. Bonn ha supuesto una oportunidad perdida al remitir los avances a la siguiente cumbre, dejando aplazados todos los instrumentos para ejecutar el compromiso de acción y con ello la revisión de los compromisos que, por otra parte, resultan insuficientes.

La Fundación Renovables reconoce algunos logros de la Cumbre como el acuerdo de todos los países para aumentar los niveles de ambición de la acción climática antes de 2020, el anuncio de la creación de la Alianza Global para eliminar el carbón, así como el Plan de Acción de Género y la inclusión de las comunidades indígenas en la lucha contra el calentamiento global. Sin embargo, es necesario señalar que aún queda mucho camino por delante para asegurar que la temperatura media del planeta no supere los 2ºC frente a los valores preindustriales, tal y como se acordó en París. Un camino que debería haberse recorrido ya en esta cumbre y que sin embargo ha sido pospuesto, por lo que la Cumbre del Clima que tendrá lugar en Katowice será clave.

En cuanto al papel del Gobierno de España en la COP23, la Fundación Renovables lamenta su falta de liderazgo climático en el ámbito internacional y critica la ausencia del presidente Mariano Rajoy en la Cumbre. Mientras los gobiernos de Francia y Alemania muestran su voluntad de recuperar el liderazgo de Europa, ante el abandono de Estados Unidos, España vuelve a quedarse atrás en la lucha para afrontar el desafío climático. Una posición que resulta especialmente ilógica teniendo en cuenta que España es el país europeo más vulnerable a los efectos del cambio climático.

Desde la Fundación Renovables reclamamos, por tanto, al Gobierno coherencia y responsabilidad ante el desafío climático. Es inadmisible que, lejos de formar parte de la lista de países que han sellado la alianza global por la que se comprometen a eliminar el carbón de la generación energética antes de 2030, el Gobierno español esté poniendo todo tipo trabas para evitar el cierre del carbón, como hemos comprobado recientemente con la decisión de Iberdrola de cerrar sus centrales térmicas. Bonn ha mandado una clara señal de que las dinámicas globales se están alejando del carbón y nuestro país no puede seguir desoyendo esas señales, por oportunidad y conveniencia para el clima y también para nuestra economía.

España debe adoptar, tal y como propone la Fundación Renovables, una política energética sostenible con la mirada puesta en el horizonte de un 2050 cien por cien renovable y con emisiones cero. Pedimos al Gobierno que escuche a una sociedad concienciada que pide a gritos respuestas y soluciones como muestra el creciente número de ciudades y empresas que, ante la inacción gubernamental, han emprendido iniciativas a título particular encaminadas a conseguir una sociedad baja o nula en carbono. Tenemos la tecnología, el conocimiento y la experiencia para estar en la vanguardia de este cambio, solo nos falta la voluntad política.

Publicado en Eficiencia Energética

La Fundación Renovables aplaude el anuncio de Iberdrola de solicitar el cierre de sus dos últimas centrales térmicas de carbón, ubicadas en Asturias y Palencia, responsables de la emisión de 2 millones de toneladas de CO2 al año.

Esta decisión, reclamada en numerosas ocasiones por la Fundación Renovables y otras muchas organizaciones sociales y ecologistas, viene motivada por la inviabilidad económica de las propias centrales, al no poder cumplir con las nuevas exigencias fijadas por la Comisión Europea que limitan las emisiones de gases contaminantes para las centrales térmicas a 550 gramos CO2 emitido por kWh generado. Consideramos este un paso decisivo, pero remarcamos la necesidad de que se haga extensible, necesariamente, a todo el parque ya que su rentabilidad está basada en la no valoración de los elementos perversos que su funcionamiento tiene sobre la salud y el medioambiente.

Así mismo, la Fundación Renovables manifiesta su total rechazo al borrador de Real Decreto lanzado por el Ministerio de Energía que hace retroactiva la ley de clausura del carbón con el fin de vetar los planes de cierre de las eléctricas. Con esta postura, el Gobierno, en vez de planificar un futuro sin emisiones, eficiente y renovable, se reafirma en su fósil postura y decide intervenir contra natura para mantener un parque de generación que ni los propietarios de las centrales quieren, estableciendo mecanismos de subasta carentes de cualquier tipo de sentido o planificación y abriendo la puerta a un “esquema de compensación” si nadie adquiere las centrales.

Es inadmisible que la ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, asegure en la Cumbre del Clima de Bonn que España está “en la senda de cumplimiento” de los objetivos de reducción de emisiones a 2020 mientras el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, mantiene un pulso con las eléctricas por mantener activas las centrales más contaminantes.

España es el único país de Europa occidental que no se ha planteado el abandono del carbón, por lo que pedimos un plan de cierre progresivo de las centrales térmicas de carbón en España, que se produzca antes de 2025 e incluya el compromiso de inversión necesario para garantizar el cumplimiento de los límites de emisiones aplicables en cada momento; la eliminación de todas las subvenciones al carbón, como al resto de las energías sucias e ineficientes, incluyendo los incentivos procedentes de fondos públicos a la inversión medioambiental por ser un mecanismo supeditado a la continuidad de uso de combustible fósil y un calendario de abandono progresivo de las mismas. Todo ello acompañado de planes de “transición justa” y validado por la Organización Internacional del Trabajo.

La Fundación Renovables pide al Gobierno que lleve a cabo una verdadera reforma en la que se establezcan los precios reales para cada tecnología en base a los criterios de no dependencia, sostenibilidad y eficiencia, que abandone el papel de intervencionismo inverso y contra natura que viene adoptando y que, en un ejercicio de responsabilidad, siga el ejemplo de países vecinos e inicie una lucha decidida contra el cambio climático y cumpla con el ineludible objetivo de descarbonización, cuya expresión más clara es el cierre de las centrales de carbón y el abandono de la minería.

Publicado en Eficiencia Energética

Fernando Ferrando ha sido elegido nuevo Presidente de la Fundación Renovables por los miembros del Patronato de esta entidad que tiene como objetivo acelerar la transición energética hacia un modelo basado en el ahorro, la eficiencia y las renovables. Ferrando que desde la puesta en marcha de la Fundación había sido Vicepresidente, sucede en el cargo a Domingo Jiménez Beltrán, cuya dilatada trayectoria en el ámbito de la sostenibilidad —fue D. G. de la Agencia Europea de Medio Ambiente— le ha hecho acreedor de un reconocimiento mayoritario.

El Patronato, por unanimidad, agradece su excelente trabajo y encomiable dedicación durante estos tres años al frente de la Fundación Renovables. Su eficaz labor ha consolidado la presencia de la Fundación en el debate energético, la hecho posible la elaboración de importantes documentos y ha reforzado la estructura interna y solidez en recursos económicos.

El nuevo Presidente, Fernando Ferrando, es Ingeniero Superior Industrial por el ICAI y Licenciado en Ciencias Económicas y cuenta con una de las más amplias trayectorias profesionales ligada a las energías renovables y la eficiencia energética. Entre los cargos que ha asumido en los últimos treinta y cinco años, destaca su participación en la creación del Instituto de Energías Renovables del CIEMAT, su labor como Director General de SINAE Energía y Medioambiente, Director General de Gamesa Energía, Presidente de la Asociación Empresarial Eólica y Director General de Energías Renovables y de Sostenibilidad de Endesa, entre otros.

Como vicepresidentes, le acompañarán en esta nueva etapa de la Fundación: Mariano Sidrach de Cardona, Catedrático de la Universidad de Málaga; Juan Castro-Gil, abogado; y Sergio de Otto, periodista. Maribel Núñez, actual Gerente de la Fundación asume también la secretaría del Patronato. Concha Cánovas, experta en energías renovables y ex Directora General del IDAE, se incorpora como miembro del Comité Ejecutivo en el que también permanecen Jiménez Beltrán, José Luis García Ortega y Joan Herrera.

En este nuevo mandato la Fundación pretende profundizar en las líneas y proyectos ya emprendidos, como lo son incrementar su papel en el debate energético con una presencia continua y con voz propia; actualizar sus propuestas de política energética; y buscar alianzas en nuevos ámbitos, empresas y asociaciones sectoriales, además de las entidades con las que ya se trabaja, con el objetivo de ampliar al máximo la alianza en favor de una acelerada transición energética. “La Fundación Renovables ha de servir para aglutinar a todos aquellos actores (entidades sociales, empresas, asociaciones, etc.) que están convencidos de que un cambio de modelo energético es
posible, ha afirmado Fernando Ferrando, y también ha remarcado que “es el momento de trabajar conjuntamente y no desde el enfrentamiento para abordar la transición energética, algo en lo que todos, o casi todos, estamos de acuerdo”.

Publicado en Eficiencia Energética

La Fundación Renovables celebra la que considera una decisión de sentido común e inevitable como la anunciada el pasado martes en rueda de prensa por el ministro Álvaro Nadal.

La Fundación Renovables manifiesta su preocupación de que la decisión del Gobierno no se haya producido como consecuencia del establecimiento de un plan transparente y público para una planificación de cierre de las centrales nucleares ni por la petición mayoritaria del Parlamento, sino como consecuencia de los desencuentros entre los accionistas de las dos empresas propietarias que no han obedecido a las facilidades que el Gobierno les ha ido dando en el tiempo como la retirada del impuesto sobre el combustible nuclear gastado o la prolongación de la vida de las centrales nucleares hasta los 60 años.

La Fundación Renovables lamenta que esta decisión no sea la consecuencia lógica de una verdadera política energética, de la que nuestro país carece y que en las últimas décadas se ha caracterizado por mantener una economía y un sistema energético basado en el predominio de los combustibles fósiles, con un modelo de negocio que ha incentivado el mayor consumo de energía y el predominio de las operaciones corporativas en el sector de la energía. Expresa, igualmente, su preocupación por que este tipo de decisiones puedan utilizarse como moneda de cambio de acuerdos políticos.

La Fundación Renovables exige acabar con la actual discriminación que permite que algunas fuentes de energía escondan sus costes, externalizándolos al resto de la sociedad, mientras las energías renovables tienen incorporados todos los suyos. El Informe aprobado por el Tribunal de Cuentas en 2015 de Fiscalización de la Gestión realizada por Enresa sobre el fondo para la financiación de las actividades del Plan General de residuos Radiactivos ya volvió a poner de manifiesto la incapacidad de esta tecnología de internalizar sus costes de gestión de los residuos nucleares y dejaba claro que los titulares de las instalaciones nucleares no están aportando lo suficiente para la gestión de los residuos radiactivos y por lo tanto recomendaba subir la tasa que recae sobre ellos para cubrir los costes que ha de asumir Enresa en la gestión de estos residuos.

En un escenario actual y futuro de reducción de la demanda eléctrica en España, la Fundación Renovables aboga por el abandono de la energía nuclear por cara, insolidaria e insostenible y pide que la industria nuclear internalice la totalidad de los costes de seguridad y gestión de los residuos radiactivos que genera.

En el documento La energía como vector de cambio para una nueva sociedad y una nueva economía, la Fundación Renovables, en 2015, ya recogía una propuesta para el cierre de las centrales nucleares al término de la licencia de operación de la que disponen en la actualidad, lo que supondría prescindir de esta tecnología en 2024. En dicho documento, la Fundación Renovablesparte de la consideración de "la energía como un bien básico y escaso, que debe estar por encima de los intereses económicos que se generan a su alrededor para recuperar el atributo de utilidad pública", lo que cobra todo su sentido a la hora de abordar el tema de prolongar o no la vida de las centrales nucleares, y propone el cierre programado de todas las centrales nucleares por considerarlas "insostenibles, medioambientalmente no asumibles y no competitivas para la sociedad" y añade que "la energía nuclear no forma parte del escenario energético deseable para España y, en general, si lo son para el sector eléctrico es porque disfrutan de un régimen de funcionamiento y de no asunción de costes no equitativo con otras fuentes con las que deberían competir."

Con el fin de no provocar un cambio retroactivo sobre la fecha de cierre, se considera que este debe producirse en el momento que finalice la licencia de operación de la que disponen en la actualidad, sin otorgarles más autorizaciones administrativas. Por tanto, la propuesta de la Fundación Renovables para el fin operativo de las distintas centrales es la siguiente:

  • Garoña (446 MW).- Cerrada
  • Almaraz I (977MW).- 8 de junio de 2020
  • Almaraz II (984 MW).- 8 de junio de 2020
  • Vandellós (1087,1 MW).- 27 de julio de 2020
  • Cofrentes (1092 MW).- 20 de marzo de 2021
  • Ascó I (1032,5 MW).- 28 de julio de 2021
  • Ascó II (1027,2 MW).- 28 de julio de 2021
  • Trillo (1066 MW).- 15 de noviembre de 2024

Estas fechas son revisables a la baja ante la viabilidad y oportunidad de su sustitución, según los programas de transición energética que se diseñarían en 2016 y y que, en el caso de Alemania, por ejemplo, ha llevado a que esté previsto que en 2022 se cierren todas sus centrales nucleares.

En cuanto a la viabilidad de este cierre, la Fundación Renovables mantiene que esta medida tiene todo su sentido en un cambio global de modelo energético, que incluye un cambio de cultura de la energía empezando por el ahorro —sin renunciar a los servicios que nos brinda la energía, sino racionalizándolos— la eficiencia y una apuesta clara y decidida por las energías renovables.
Consulta la nota de prensa online.

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